Esta semana nuestros amigos de la oficina de turismo de
Chipiona nos invitaron a una subida al faro, así que Ángel, Antonio y este que escribe, allí nos
presentamos.
Aunque ya habíamos hecho la visita en otras ocasiones,
pero subir al faro más alto de España, nunca se puede despreciar.
Las vistas son impresionantes, divisar todo el término
municipal de cerca, así como observar hasta Cádiz capital a lo lejos, el mismo
Coto de Doñana a tiro de piedra o la Sierra de Grazalema, está claro que no
tiene precio.
Así que muchas gracias a los dos Antonios, a David y
como no a Rosalía, de nuevo gracias.







